En la cara residen funciones tan importantes como la vista, el lenguaje, la alimentación, la expresividad, la sonrisa...
La cara es de máxima importancia para el cirujano maxilofacial y el tratamiento de problemas faciales complejos exige una amplia formación y experiencia.
Un cirujano maxilofacial bien formado (seis años de medicina y cuatro de especialidad hospitalaria) es capaz de realizar intervenciones de cara y cuello como las que se describen a continuación.






